Posteado por: joseluisp | 15 junio 2009

Construyendo equipos

equipos

Parecía que el debate ya había quedado resuelto y, sin embargo, ha vuelto a surgir con fuerza. Gira en torno a cómo debe cualquier organización (deportiva, política, empresarial…) construir el equipo que le permita alcanzar sus objetivos.

En una parte se encuentran los defensores de los equipos formados por galácticos, por personas que ya han sabido demostrar su talento y su capacidad para conseguir logros. En el lado opuesto están aquellos que apuestan por detectar personas con potencial y por poner los medios y el entorno para que estas puedan convertir este potencial en una realidad.

Los primeros necesitan recursos financieros para convertir su proyecto en una realidad, ya sean propios o de sus acreedores. Han detectado el talento en su momento de mayor esplendor y de mayor coste, por lo que deberán desembolsar grandes sumas de dinero para atraerlo y mantenerlo en su equipo. No obstante siempre les quedará el recurso de obtener ingresos extraordinarios derivados de esta estrategia, pues hay personas atraídas por este despliegue de talento y dispuestas a pagar por sus derechos de imagen, por sus giras, o por el merchandising que se desarrolla en torno al equipo.

Los segundos necesitan dedicar tiempo y recursos a detectar el talento en su momento más incipiente. Saben que las personas con potencial huyen hacia los equipos que crean un entorno donde éste se pueda cultivar. Por ello, dedican su energía en primer lugar a enviar ojeadores a las canteras, las factorías donde se fabrica el talento y, en segundo lugar, a construir organizaciones que den respuesta a las necesidades que tienen las personas interesadas en desarrollar su propio potencial.

Tanto los primeros como los segundos deben tener en cuenta un máxima: los equipos son la suma de sus personas y algo más. Ese algo más es tan importante como el primer factor de la ecuación. El equipo necesita líderes que aseguren que sus miembros se alinean con su objetivo, por encima de sus objetivos personales, sus egos, o sus agendas ocultas.

En este sentido, la principal tarea del líder será convertir un conjunto de personas en un equipo de alto rendimiento, un grupo de personas que cooperan para obtener un resultado superior al que alcanzaría la suma de los resultados de cada persona.

Esto supone un ejercicio de liderazgo dirigido a guiar al equipo en las diferentes etapas que atraviesa desde su formación, variando la forma de lidear según cada etapa que atraviesa el grupo.

La mera idea de que conseguiremos alcanzar nuestros objetivos por el mero hecho de unir personas con talento demostrado o por demostrar es poco realista y está abocada al fracaso. Siempre serán necesarias personas que conozcan la dinámica de los equipos, que sepan identificar los problemas que están impidiendo que funcionen como tal, y que apliquen las acciones necesarias para corregir estas situaciones.

 

005Notas

La literatura empresarial está llena de casos, dinámicas, energizers y icebreakers que puede utilizar para mejorar la construcción de su equipo. Un texto que suelo utilizar en mis talleres de Teambuilding es Quick teambuilding activities for busy managers de Brian Cole Miller. Está publicado en inglés por Amacom Books.

Si está interesado en las diferentes etapas que experimenta un equipo desde su creación puede encontrar útil el modelo de desarrollo de equipos de Bruce Tuckman.

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