Posteado por: joseluisp | 12 noviembre 2009

Ventanas

tezcatlipoca-Oliverio Balcells

¿Realmente nos conocemos a nosotros mismos? La respuesta no es tan evidente. Dos psicólogos estadounidenses (Joseph Luft y Harry Ingham) definieron en 1955 qué parte de nuestra persona conocemos.

De la parte que conocemos hay cosas que compartimos con los demás (nuestro yo abierto) y otras preferimos no compartirlas con ellos (nuestro yo oculto). También existe una parte de nosotros mismos que permanece oculta, que desconocemos. Es cierto que todos intuimos que hay una parte desconocida de nosotros a lo que no podemos acceder ni nosotros mismos ni los demás (nuestro yo desconocido), pero es interesante ver que también existe una parte de nosotros que desconocemos y a la que sin embargo pueden acceder los demás (nuestro yo ciego).

Luft e Ingham sistematizaron todos estos yoes en un modelo que bautizaron mezclando sus nombres: la ventana de Johari. Esta ventana nos ayuda a tener consciencia de nosostros mismos y es una herramienta muy interesante para cualquier ejercicio de desarrollo personal o profesional.

Johari

El genial Charles Handy convirtió la ventana de Johari en una casa con dos fachadas y cuatro habitaciones. Una de las fachadas sólo la puede ver uno mismo, mientras que a la segunda fachada sólo pueden acceder los demás. También hay una habitación, nuestro yo desconocido, que permanece oculta pues ni tiene ventanas ni da a ninguna fachada.

En nuestro yo desconocido se encuentra, entre otras cosas, nuestro potencial. Todas aquellos recursos y capacidades latentes que aún estan por decubrir. La herramienta que utilizamos en desarrollo profesional para ayudar a las personas a conectar con su ventana de Johari es el feedback 360º. El feedback 360º es una herramienta que ayuda a que una persona obtenga información sobre sí mismo a través de sus colaboradores, de sus compañeros y de sus jefes. A partir de este feedback le acompañamos desde el coaching a mejorar su potencial personal y profesional, conectando con su yo oculto y con su yo ciego; y a liberar su potencial desconocido.

Conectar con nuestra ventana de Johari nos ayuda a conocernos y a comunicar con los demás, a compartir lo que somos y lo que los demás perciben que somos, a indagar en la parte que podemos ser pero que nunca nos atrevimos a explorar. Sólo a través de la confianza y de la aceptación podremos abrir todas esas ventanas o habitaciones para los demás y para nosotros mismo. ¿Te lo vas a perder?

53

Notas

Es interesante la reflexión que Charles Handy hace sobre la ventana de Johari. Se encuentra en La organización por dentro, publicado en castellano por la Editorial Deusto

Compártelo en Twitter

Anuncios

Responses

  1. […] que siento una gran fascinación hacia la ventana de Johari. Sobre todo con aquella parte de nosotros que somos incapaces de percibir desde nuestra mirada […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: