Posteado por: joseluisp | 15 febrero 2010

Duelos

Asociamos el duelo a la muerte, a la pérdida de un ser querido, al estado que nos deja ese momento, pues un evento de esta magnitud influye sobre nuestro comportamiento, sobre nuestras emociones y sobre nuestra fisiología.

Sin embargo el duelo no siempre viene asociado a la muerte. El duelo puede estar presente en la pérdida de algún objeto, en la ruptura de una relación o de un vínculo. También puede manifestarse acompañando a un evento significativo, pues encontramos el duelo detrás de la jubilación, de las separaciones y los divorcios, y de los cambios importantes en la salud, en el trabajo, en la empresa o en la situación económica.

El duelo es un proceso asociado a cualquier cambio. Es un camino que sólo completamos cuando aceptamos lo que hemos perdido en ese cambio y conseguimos adaptarnos al nuevo escenario.

Al principio de la pérdida nuesta reacción natural es la negación y la evitación. Ambas son la estrategia que desarrollamos para defendernos mientras conseguimos digerir un golpe de este tipo.

Una vez asimilado emprendemos un viaje en que nos encerramos en nosotros mismos para enfrentamos a la pérdida, para deshacer los lazos que nos unían a lo que hemos perdido y para iniciar una nueva vida cerrando la etapa anterior.

Experimentar el duelo no es un enfermadad sino un proceso natural de adaptación. Es una transformación, no un problema. Sin embargo debemos tener cuidado cuando nuestro comportamiento tiende evitar el duelo, cuando tiende a extenderlo de forma ilimitada o cuando tiende a instalarse para quedarnos bloqueados en él. Sólo cuando consigamos completar el proceso conseguiremos asimilar el escenario nuevo.

Nuestra vida es una sucesión de cambios. De algunos de estos cambios somos más conscientes, de otros menos. Conforme se van sucediendo experimentamos procesos de adaptación que se manifiestan en nuestro cuerpo, en nuestro comportamiento, y en nuestras emociones. Y para adaptarnos necesitamos ir cerrando las cosas que hemos dejado abiertas.

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Responses

  1. Apreciaciones inteligentes que, entiendo, son consecuencia de difíciles experiencias vividas. Además, de transmitir que está en nuestras manos cerrar positivamente dichas ‘cicatrices’.

    • Hola Xabier
      Gracias por tu comentario
      Bienvenido a Cartografía

  2. Recuerdo que contaba Jodorowsky una anécdota al respecto. Acababa de morir su hijo y estaba abatido, desolado. Buscando consuelo o una explicación acudió a Ejo Takata, su maestro zen. Éste sólo le dijo “Duele”. Simplemente. Es decir, acéptalo. Es lo que comentas José Luis.

    Dice Anna Freud en “Los mecanismos de defensa del yo”, que éstos son muchos y variados. Apuntas uno fundamental y habitual, la negación. También la proyección (no soy yo, eres tú), la introyección (al revés), la regresión (vuelta a etapas anteriores infantiles), etc. Todos ellos para no aceptar la realidad e intentar mantener un equilibrio (homeostasis) falso que lleva de cabeza a la neurosis (no es otra cosa que un funcionamiento inadecuado ante la realidad).

    Coincido contigo en que la intolerancia ante la frustración es un error, y diría que va a ser un fenómeno en aumento tras los años pasados de vacas gordas y ante los de vacas flacas que se nos presentan. Conviene aprender y adaptarse cuanto antes a esos cambios.

    • Hola Agustín
      Gracias por tu comentario
      Comentas el pasar de vacas gordas a vacas flacas y fíjate como detrás de todos esos cambios también está el duelo: los despidos, la necesidad de ajustar nuestros gastos frente a lo que nos habíamos acostumbrado, el cerrar un proyecto empresarial …
      Incluso algunos expertos comentan que detrás de cada emoción hay un proceso de adaptación, de duelo. Incluso en el caso de la emociones positivas
      En fin, que somos personas y que necesitamos nuestros momentos de transición y de adaptación, de retirarnos con nosotros mismos, y de conectar con las cosas que llevamos dentro
      Un abrazo desde Madrid
      José Luis

  3. Muchas personas evitan el duelo pensando que así sufrirán menos y menos tiempo, pero es todo lo contrario, la evitación no hace sino agravarlo.

    Gracias por traer este tema, José Luis, es tan importante..

    • Gracias a ti por tu comentario
      Bienvenida a Cartografía
      José Luis


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