Posteado por: joseluisp | 9 agosto 2010

Decisiones de Carrera

¿En qué momento de nuestra vida decidimos nuestra profesión? Es posible que en otro tiempo la elección de una ocupación se tomase al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta. Sin embargo, en el siglo XXI tomamos decisiones de este tipo en diferentes momentos de nuestra vida. No obstante, a la hora de tomar decisiones de carrera, las necesidades de una persona de veinte años pueden ser muy diferentes a las de una persona de cincuenta.

A este respecto, Donald Super identifica cinco etapas de desarrollo vocacional en la vida. Se corresponden con el crecimiento personal y el cambio físico. La primera etapa, la del crecimiento, comienza con el nacimiento de la persona y finaliza a los catorce años. En este período se desarrollan la conciencia, los intereses personales y las capacidades. Comienza con fantasías sobre lo que uno querría ser de mayor, aunque cada persona puede finalizar esta etapa con una evaluación más realista a de sus posibilidades.

La etapa de exploración se inicia a los quince años y se extiende hasta los venticuatro. Es una etapa que se corresponde con la adolescencia y la madurez temprana, por lo que conlleva un intenso proceso de autoconocimiento en diferentes planos acompañado de momentos de duda y de autocrítica. En ella aparecen dos fuerzas opuestas: por una parte, la necesidad de independencia y, por otra, la necesidad de conseguir la aprobación de los demás. Respecto a la elección ocupacional, uno está expuesto a diferentes fuentes de información y, gracias a la experimentación, se aproxima a una idea más realista de su rol ocupacional preferido.

A los venticinco años comienza la etapa de establecimiento, que durará hasta los cuarenta y cuatro. Comienza con el ensayo y evaluación continuos de diferentes empleos y puestos de trabajo. En ellos la persona experimenta su rol vocacional para llegar, al final del proceso, a un momento de estabilización.

En la etapa de mantenimiento (entre los cuarenta y cinco y los sesenta y cuatro) existen dos escenarios posibles: un escenario de realización, en el caso de que la persona haya alcanzado sus metas iniciales, o uno de frustración, en el caso de que la fase anterior no haya culminado con una identidad satisfactoria.

En cualquier caso, al final de la etapa se encontrará con el panorama de la jubilación (la etapa de declive) en la que puede reaccionar de diferentes formas. Hay personas que la perciben como un período de libertad en el que pueden hacer las cosas que no tuvieron tiempo de hacer durente su vida profesional (intereses, aprendizajes, aficiones, voluntariado…). Sin embargo, otras personas la perciben como una fase de deterioro, pues después de perder su identidad profesional son incapaces de reconocer el valor de otros aspectos de la vida.

La teoría de la elección ocupacional de Donald Super nos ayuda a comprender las diferentes etapas de desarrollo vocacional de la persona. Para aplicarla debemos ser flexibles tanto a la hora de situar los tramos de edad como a la hora de estudiar cada caso personal. Difícilmente podemos ayudar a una persona si no tenemos en cuenta las demás circunstancias personales, sociales o económicas que atraviesa cada persona. En cualquier caso nos muestra que nuestras necesidades, motivaciones y decisiones en torno a nuestra carrera profesional cambian a lo largo de nuestra vida. Interesante.

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