Posteado por: joseluisp | 24 agosto 2011

El abandono

Una epidemia de abandono cayó sobre nuestra ciudad. Cada uno de los nuestros fue poco a poco perdiendo aquella seguridad que tenía en sí mismo. Abandonamos toda nuestra fuerza y toda nuestra pasión. Silenciamos nuestros deseos y todo aquello que nos daba vida y energía. Nos quedamos finalmente con un sentimiento de indefensión que nos acompaña desde entonces.

Pronto dejamos de creer en nosotros mismos. Dejamos de luchar y renunciamos a todos nuestros sueños, a todas nuestras ilusiones y a todos nuestros proyectos. Tiramos la toalla y cedimos el control para someternos, sin ninguna resistencia, a una realidad que ya no nos veíamos capaces de afrontar.

Cuando el abandono se instaló en nuestras vidas nos convertimos en seres sin alma. Personas sin esperanza que vivían sin rumbo y a la deriva en una ciudad que se desmoronaba. Una ciudad gris donde ya nadie aspiraba a trabajar por un futuro mejor.

No es de extrañar que algunos piensen que estamos muertos. Después de todo la muerte es lo más parecido a vivir sin motivaciones. Sólo los muertos dejan de actuar. No se le puede llamar vida a esta nada cotidiana, a esta pasividad desesperada que nos invadió el día en que sobre nuestra ciudad se instaló el abandono.

Anuncios

Responses

  1. Excelente, José Luís!!

    Aprovechando el símil con tu blog, haces una “radiografía emocional” de lo que nos sucede cuando el empuje, la motivación y el entusiasmo desaparecen de nuestras vidas.

    Es habitual presenciar “vidas sin alma”, zombies vagando en vez de viviendo.

    Un abrazo, tenemos un café pendiente!!

    • Gracias por tu participación. Como tu dices la vida se queda sin alma cuando desaparecen el empuje, la motivación y el entusiasmo.
      Debemos cultivarlos y mantenerlos, porque se nos va la vida en ello.
      A ver si nos tomamos ese café. Lo espero como agua de mayo.
      Un abrazo desde Rota

  2. Lo que creemos es lo que creamos. Si dejamos de creer, en especial en nosotros mismos, no hay espacio para generar, construir, crecer.
    Creo que hay algo igual o peor que el abandono: la desidia. Esa inercia en la que se cae y ya todo vale lo mismo, bueno, malo, regular o excepcional. Es el “da igual..”. Ese ‘da igual’ seguramente ha sido bastante responsable de la(s) crisis, del mirar para otro lado, del no decir nada y al final le echamos la culpa a la crisis para llegar a ese abandono que mencionas. Círculo vicioso. La pregunta es cómo generamos un círculo virtuoso, que nos llene de energía, motivación, participemos, digamos, hagamos, crezcamos. Las respuestas, como siempre, están dentro nuestro, en las propias raíces, también en nuestros mayores que supieron doblegar crisis mayores sin tirar la toalla, sin abandonarse.
    Ya lo dijo Einstein: “..La vida es como montar en bicicleta. Si quieres mantener el equilibrio no puedes parar”.. Esto es, si abandonamos, nos caemos. Hay que seguir pedaleando.

    Gracias Jose Luis por hacernos reflexionar!

    Fernando

  3. Gracias de nuevo por compartir
    De nuevo has dado en el clavo: la desidia nos está matando. Nos instala en un da igual en el que actuamos desde el papel de víctima.
    Y como dices, es un círculo vicioso: una dinámica que cobra vida propia para mantenerse y perpetuarse
    Un abrazo desde Rota. Tenemos conversaciones pendientes.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: