Posteado por: joseluisp | 26 marzo 2014

Estrategias de cambio

Walid Siti - Life Maze

Muchas personas acuden a las sesiones de coaching en busca de recetas. Piden soluciones rápidas y métodos en ocho pasos que les permitan alcanzar de manera rápida sus objetivos personales y profesionales. Parten de la idea de que los obstáculos que les impiden lograrlos siguen el mismo patrón que tiene un problema: una disfunción que sólo tiene una única solución, solución que puede identificarse y aplicarse de forma rápida y eficaz.

Esta idea se corresponde con la estrategia tradicional de planificar e implantar. Comienza con la elaboración de una imagen de lo que se desea lograr. A continuación se hace una autoevaluación que nos permita lograr nuestros recursos, nuestras habilidades, nuestros intereses, nuestro estilo y nuestros valores. Finalmente, el proceso concluye con un trabajo final dirigido a elaborar un cuidadoso plan de acciones que deberá ser ejecutado con la mayor precisión posible.

Sin embargo, aplicar esta estrategia a los procesos de transformación personal pude ser poco práctico. Para empezar, es muy posible que la persona que los inicia esté atravesando momentos de confusión, de incertidumbre e incluso de cambios en su propia identidad. Por otra parte, la estrategia anterior sigue un esquema lineal, olvidando que los adultos aprendemos de manera iterativa, pues conforme avanzamos en el proceso descubrimos nueva información que va modificando el propio proceso de cambio.

Parece ser que en estas transiciones es más aconsejable una estrategia que consista en probar y aprender. Un proceso circular en el que la persona pueda experimentar la diferentes posibilidades de cambio, así como revisar tanto el propio proceso de aprendizaje como las metas a lograr a partir de la información y las lecciones que va adquiriendo a lo largo del proceso.

Despues de todo, cambiar no consiste en seguir una hoja de ruta definida en ocho pasos. Cambiar es comenzar un viaje de transformación, un proceso en el que conforme se avanza aparecen y desaparecen escenarios que no figuraban en el plan inicial y que nos transportan a futuros de los que ni siquiera sospechábamos en el momento en que decidimos iniciar el viaje. Fascinante.

NOTAS

La distinción entre la estrategia de planificación y la estrategia de elaboración la he tomado de la obra de Herminia Ibarra Estrategias poco convencionales para reinventar su carrera profesional. Está publicada por Editorial Deusto.

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Responses

  1. Gracias José Luis por compartir esta reflexión tan acertada!

    Hemos sido educados bajo el paradigma del determinismo, de la causalidad lineal y la racionalidad como madre de todas las decisiones y de allí que siempre tengamos la inercia hacia la “solución lineal”.

    Cada vez más es necesario un pensamiento creativo e integrador, que genere nuevas ideas. En vez de analizar una simple relación lineal, considerar las relaciones multidireccionales y en lugar de visualizar un sentido único, contemplarlo desde una perspectiva holística, global, sistémica. Claro que no es sencillo, pero la buena noticia es que cada vez son más las personas -y las empresas- que toman consciencia de ello.

    Un abrazo y gracias nuevamente!

    Fernando


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